24-Enero-2000
EL SIGLO DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA
En discurso pronunciado el pasado viernes 21 de enero en el Instituto Tecnológico de California (Caltech), el presidente estadounidense, Bill Clinton, anunció un incremento del 17% en el presupuesto asignado a la investigación científica en los EEUU correspondiente al año 2001. El presupuesto totaliza la suma de 39,900 millones de dólares, dinero que el gobierno americano gastará exclusivamente en investigación científico – tecnológica el próximo año.
Aproximadamente el 50% de estos fondos se repartirán entre los cientos de departamentos académicos de las universidades de ese país a través de decenas de miles de proyectos de investigación en los campos más diversos. La otra mitad se destinará a los institutos y laboratorios nacionales de investigación.
Este anuncio puede interpretarse como una respuesta táctica a las preguntas que los expertos en políticas de ciencia y tecnología de ese país se han venido haciendo desde hace unos pocos años a raíz del repentino decrecimiento presupuestal en estos rubros después del final de la guerra fría. ¿En qué medida las universidades deberían intentar cubrir el vacío existente entre las investigación en ciencia fundamental y el desarrollo aplicado con utilidad económica inmediata, lo que Vernon Ehlers llama “el valle de la muerte de la innovación”?. ¿ Debería el gobierno proveer de fondos para tal trabajo o dejárselo a los capitanes de riesgo y negocios o quizás a los recursos de las propias universidades?.
El presidente Clinton responde a estas preguntas considerando a la investigación universitaria como una de las más altas prioridades nacionales, acompañando sus palabras con un elocuente incremento de más de mil millones de dólares para la realización de su propuesta. Para Clinton, la investigación en las universidades provee el tipo de descubrimientos fundamentales que se constituyen en los más importantes bloques edificadores de toda nueva tecnología y tratamiento. También, añade, ayuda a producir la siguiente generación de científicos, ingenieros y emprendedores.
“Mi presupuesto cubre incrementos no sólo en investigación biomédica, sino también en todas las disciplinas científicas y de ingeniería”, dijo el mandatario estadounidense. Y en una parte de su discurso se dirige a los directamente involucrados: “Como ustedes saben, los avances en un campo dependen frecuentemente de los hallazgos en otras disciplinas... Algunos de nuestros objetivos de investigación pueden tomar 20 o más años, pero se por eso precisamente que se convierte en un importante rol para el gobierno...”
Frente a todo, ¿cuál es el papel que al Perú, como país de economía emergente, le toca jugar en ciencia y tecnología?. ¿Existe un interés de parte del gobierno actual, de los candidatos presidenciales, o en fin, de la comunidad política general para enfocar siquiera el asunto de la ciencia y la tecnología en nuestro país?. ¿Seguiremos esperando sin hacer nada mientras las economías desarrolladas se distancian cada ves más?.
Wednesday, November 14, 2007
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